Cosas curiosas, cosas baratas. Exprimir Budapest 2

Como ya sabréis por los posts Diario de Budapest, únicamente hemos pasado 3 días en Budapest, ¡más que suficientes y con mucho encanto! De nada sirve que os contemos las cosas que tenéis que ver en Budapest, hay mil guías con todos los monumentos imprescindibles, así que vamos a lo que no aparece en las guías:

1. Mapa Use-it

Os recomendamos que os descarguéis este mapa, aunque sinceramente en Budapest no lo teníamos, pero lo hemos usado en otras ciudades y no dudo que será igual de recomendable. Es un mapa hecho por la gente que vive allí, con los sitios más típicos, baratos, y no tan turísticos. Está en inglés, y podréis descargarlo pinchando aquí.

2. Free Tour.

Por muchas ganas que le he puesto a mi mini-resumen histórico se queda muy corto jeje. El free tour os será muy útil para conocer lo indispensable de la ciudad así como sus costumbres. En Diario de Budapest día 1, podéis ver todo lo que vimos el día de nuestro tour. Free Walking Tours fue la compañía con la que hicimos nosotras el nuestro, ahí os dejo la página para que le echéis un vistazo. Reconmendablísimo.

Sin título

3. Crucero por el Danubio BARATÍSIMO

Bueno, realmente no es un crucero, pero casi. Veréis que hay un millón de anuncios de Cruceros, ¡y no me extraña! Es una ciudad que merece la pena admirar desde el Danubio. Pero ¡no seáis pardillos y caigáis en la trampa! Estos cruceros rondan los 20 euros (6000 florines), 30 euros con cena incluída, pero según lo que tengo entendido son barcos cerrados con una cristalera, sin cubierta, lo que desde mi punto de vista le quita encanto. Pues bien, existe un barco que pertenece al transporte público, por lo que con un billete de apenas 2 euros (600 florines), puedes subirte y disfrutar de esta maravilla. Por supuesto os recomiendo este viaje por la noche, es absolutamente espectacular. Nosotras estuvimos prácticamente solas en la cubierta, y ya sabéis que tuvimos muchísima suerte y nos salió ¡gratis! jaja (post Diario Budapest Día 1)

4.Balneario.

Nosotras estuvimos en el Balneario Széchenyi, que es uno de los más grandes de Europa. Es el que más recomiendan en las guías. El chico del free tour nos dijo que aunque era el más turístico también era el más bonito e impresionante, además de ser el único en el que se pueden bañar hombre y mujeres en el mismo recinto (se ve que son un poquillo chapados a la antigua). Sin duda hay que ir de noche, es increíble estar a las 21:00 en una piscina a 37ºC cuando en la calle se está helado. Para saber más ojead diario budapest día 2

5. Ruins Bar

Szimpla Ruin Pub

Los ruins bar o ruins pub son locales dentro de edificios de más de 100 años completamente abandonados, y aprovechan ese aspecto en ruinas para darle ese encanto particular. Todos están decorados con cosas que antiguas que fueron encontradas en la calle: estatuas de papel, bañeras, mecedoras y bicicletas colgadas del techo, muñecas viejas…El ambiente es totalmente único, ¡no os lo podéis perder! Hay muchísimos, casi todos en el barrio judío, pero el que no podéis perderos es el Szimpla kert, elegido como el tercer mejor pub del mundo según el lonely planet. Es enorme, varias plantas, muy profundo, y de las cosas más originales que he visto. He encontrado esta página, donde podéis echar un vistazo a los otros ruins pub, también hay un mapita con la localización de cada uno de ellos, ¡espero que os sirva! Nosotras visitamos otros 2, podéis ver nuestras fotillos en el Día 2!

6. Las vistas

Budapest es una ciudad con unas vistas asombrosas, ¡no dejéis de disfrutarlas! Desde el Bastión de los pescadores (la más conocida), desde la Colina de Gellert (donde arriba del todo se encuentra la ciudatella), o incluso desde Isla Margarita (y digo incluso porque es el único sitio que no está elevado). Son paseos muy románticos, especialmente al atardecer. Especialmente os recomiendo la Colina de Gellert porque es un sitio menos turístico e igualmente precioso.

Bastión de los Pescadores (5)

Bastión de los pescadores, desde la cafetería

7. Bastión de los Pescadores GRATIS

. El Bastión de los Pescadores, como ya hemos comentado, es un mirador, visita obligada jaja, pero parece ser que ahora les han puesto precio a las vistas, y para poder subir a la parte más alta hay que pagar. Peeeeeeeeero resulta que en una de las torres (en la más alta de hecho) hay una cafetería, la gente no sube porque piensan que hay que consumir para estar allí, ¡pero no! Son muy amables y puedes quedarte el tiempo que quieras echándote fotos o simplemente admirando el paisaje que ni siquiera te preguntan si quieres tomar algo.

8. Monumento de los zapatos.

Se trata de un memorial realizado por de Gyula Pauer, que tiene como finalidad recordar  a todos aquellos hombres y mujeres inocentes que fueron fusilados a orillas del Danubio por el régimen nazi. Allí se les ató en parejas y,  fusilando a uno de ellos, sus cuerpos fueron arrojados al río. Aquel que no había recibido el disparo, murió ahogado unido a su acompañante.

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Diario Budapest. Día 2

Esta vez desayunamos en el barrio judío, pero como ya os he dicho no es fácil desayunar barato en Budapest, así que barato no, pero en un sitio bonito y con un café decente, ¡que tampoco es fácil!

Ciudadella, Estatua de la libertad (3) - copia

Estatua de la libertad

Cruzamos el puente de Isabel, Sisí para los amigos, rumbo a la Ciudadella. El camino hasta ella es muy bonito. Al subir la escalinata os encontraréis un monumento, la estatua de San Gellert (que da nombre a la colina), un obispo que según la leyenda fue condenado a muerte por los paganos en ese lugar, quienes lo pusieron en un barril y lo lanzaron por la empinada colina, para luego caer en el Danubio.

En la cima de la colina de Gellert se encuentra la Ciudadella, una fortaleza en el punto más alto de Budapest, así que ya podréis imaginar qué maravilla de vistas. Entrar en la fortaleza cuesta 1200 florines. Nosotras no entramos porque pensamos que no merecía la pena, pero he leído opiniones de todo tipo, así que si vais ¡ya me contaréis! En la cima también podréis encontrar la estatua de la libertad, lleva una hoja de palma como símbolo de la liberación de Budapest.

Bajamos y cruzamos el siguiente puente que ya no recuerdo su nombre (no sé si llegué a saberlo en algún momento xD). Al final del puente, muy cerquita de la calle Vaci, está el mercado central. La parte de abajo es de comida, y la de arriba tiene puestecitos de souvenirs y un par de sitios para comer. A nosotras se nos fueron los ojos con los puestos jeje, pero la verdad es que las mismas cosas las podéis encontrar más baratas en cualquier sitio, es más carillo, pero por otro lado es curioso. A mi me gustó nuestro delicioso Langos 😛

De vuelta a Pest desde Ciudadella (2)

Bajando desde la Ciudadella

Después del mercado paseamos por la calle Vaci que os decía antes. Es un calle muy conocida en Budapest, llena de tiendas, muy turística pero también con mucho encanto. Daros un paseillo, que merece la pena. Y tras callejear un poco nos fuimos al hostal a recoger nuestras toallas y bikinis…¡¡el Balneario nos esperaba!!

Subimos la calle Andrássy (También muy famosa), llegamos a la plaza de los Héroes. Esta gran plaza, escoltada por el Museo de Bellas Artes y por el Museo del Arte, tiene en su centro el Monumento del Milenio con estatuas de los líderes de las siete tribus que fundaron Hungría, y es la entrada a un bonito parque donde al fondo a la izquierda encontraréis el Balneario Széchenyi.

Balneario Széchenyi (10)

Balneario Széchenyi. Es el más popular de Budapest, absolutamente recomendable, sobre todo de noche. En la foto podéis ver cómo lo vimos nosotras, en pleno Marzo, con un frío impresionante en la calle y tú disfrutando de un baño calentito a la luz de las estrellas. Espectacular.
Llegamos sobre las 18:00, atardeciendo en Budapest, y primero estuvimos en las piscinas interiores y en las saunas, porque cerraban antes (a las 19:00), y luego fuimos a las piscinas exteriores que, indudablemente, son lo que más merece la pena. Hay 3, de distintas temperaturas, pero todas calentitas jaja. En la que más tiempo estuvimos tenía un jacuzzi dentro,  muchos chorros que salían desde el suelo, y una zona que tenía como corriente, si te dejabas llevar hacías un círculo alrededor del jacuzzi jaja yo que sé, estaba gracioso. Nos lo pasamos como enanas y también nos relajamos muchísimo. Un 10 de 10.

Después del balneario volvimos al hostal a dejar las cosas, y nos fuimos a cenar a un buffet  que nos habían recomendado que estaba muy cerca de Oktogon, se llamaba Bistro Oktogon. Nos vino bien porque no teníamos que pensar y estaba cerca del hostal, ya que después del balneario estábamos muy tiraillas como para irnos lejos jeje, pero lo que es el sitio no nos gustó nada. Si te van los buffets probablemente sea un buen sitio, 5euros y comes lo que quieras (bebida aparte) pero como a mi no me gustan puesss…no lo recomendaría.

Palinkeando

Luego fuimos a otros Ruins Pub, a tomarnos una cervecilla de tranqui, y a queyo probara el famoso Palinka, que me había encaprichado en que era típico y había que pedirlo… tomadlo, porque sí, es típico y somos muy fans de probar todo lo que sea propio del lugar…pero ¡ufff, qué asco! Jajaja. Fuimos a dos Ruin Pubs, chulísimos los dos, ojalá hubiera bares así allá donde nos quedemos a vivir! aunque como ya os había dicho Szimpla es inmejorable.

Y eso fue todo, después de esa pedazo de cerveza de medio litro en uno y mi Palinka en otro, nos fuimos al hostal ¡ y a dormir la mona !

Cuando se viaja no todo son ventajas…

Diario de Budapest. Día 1 (continuación)

Total, que lo conseguimos!!! Apareció un ferry a tiempo! Pero cuando fuimos a montarnos nos dijeron que el billete que teníamos no era válido, que sólo servía para metro, tranvía o autobús, pero que podíamos comprar un billete por 650 florines dentro del barco, así que bueno, accedimos, total, salía a poco más de 2 euros, y ya teníamos que cumplir este reto por el que casi vomito los pulmones. Al entrar el chico que estaba en la caja nos dijo que ya la había cerrado, pero tuvo que vernos tal cara de decepción que nos dijo sonriente “but, welcome, just be my guest“, sorprendidísimas nos subiemos a la cubierta for free jajaja. Fue un paseo precioso, con unas vistas espectaculares y absolutamente romántico. Serían cerca de las 20:00 y al ser el último ferry, y entre semana, estuvimos solas prácticamente todo el trayecto 🙂

Parlamento (5)

Parlamento, desde el barquito ^^

Después de nuestro viajecito fabuloso volvimos por detrás del Parlamento, y volvimos a pasar por la Basílica de San Esteban, y por el barrio judío, buscando algo para cenar y luego movernos por los Ruin Pubs. Y… encontramos esta cuqui-furgo-hamburguesería

THE BURGUER

Magic Burguer

Si os la encontráis, ¡no dudéis! las hamburguesas y las patatas (mmm las patatas) son de otro mundo!! Nos costó unos 4 euros la cenita jij

Después de reponer fuerzas nos fuimos al Szimpla Kert, el más espectacular de todos los ruin pubs, si viviera en Budapest creo no saldría de allí. La música genial, el ambiente y la decoración inmejorables! Podéis ver más en el post Exprimir Budapest que publicaré próximamente.

Pasamos un día de lo más completo, empezamos con tanta energía que sin darnos cuenta ya habíamos visto prácticamente todo lo que había que ver en Budapest.

Llegamos al hostal y caímos muertas jaja. Nos habría gustado llegar antes, pero la verdad es que el día que echamos merecía pasar todas las horas que pasamos recorriendo las calles.

Diario de Budapest. Día 1

Tras un vuelo de 3 horas desde Málaga, con más turbulencias que menos, ¡llegamos a Budapest! A una hora estupenda, las 00:30. A esas horas no hay ya transporte público que vaya desde el aeropuerto al centro de la ciudad, así que contratamos un transfer (el mismo hostal en el que estábamos lo ofrecía). Nos recogieron en un coche muy cómodo, que nos llevó por 18 euros (9e cada una) a la puerta del hostal.

Nuestra casita húngara, porque cada hostal se convierte en un hogar….¿Cada hostal?  xD

Guru Hostel. En realidad no estuvimos en el mismo edificio de la recepción del Guru Hostel, estábamos en uno muy cerquita, en Terez Boulevard, a un minuto de la plaza Oktogon, para que os sirva de referencia. Nos atendieron muy bien, aunque les parecimos un poco ruidosas! El sitio era muy Zen, y se ve que hacer rodar las maletas de ruedas era demasiado escándalo…No, pero llevaba razón, era tarde, estábamos cansadas, y aunque fuesen tres pasos retumbaba mucho y la peña estaba durmiendo xD.

Total, que pillamos la cama con ganas… 😛

Ahora sí se puede decir que comenzamos el día!

budapest

Nos levantamos sobre las 9:00 para “desayunar tranquilamente” y unirnos al free tour que salía a las 10:30 de la plaza Vörösmarty. Pero a pesar de nuestro nuevo espíritu Zen no fue tranquilamente (como nunca suele ser xD), porque resulta que desayunar en Budapest es más difícil  que embarazar a una Barbie. Total, que llegamos justitas al tour, y con un “coffee to go” más caro que dar de comer a Goku (no, no soy una persona de refranes, pero hoy son lo mio, qué le vamos a hacer xD).

Os recomiendo mucho el free tour, no sólo para conocer un poco la historia de Hungría, que es bastante interesante, sino también para que os recomienden comidas típicas, bares, y en general para que conozcáis la ciudad, porque como el guía de Praga nos dijo “no es lo mismo ver que conocer”. Nuestro tour lo dirigía un Húngaro que hablaba perfectamente español, y con él vimos prácticamente todo lo que había que ver en Budapest (nuestro primer día fue extremadamente productivo). Visitamos desde la propia plaza de Vörösmarty, Basílica de San Esteban, Palacio de Gresham (ahora Hotel Four Seasons), Académia Húngara de Ciencias, Plaza de Elisabeth, hasta el Puente de las Cadenas y el Barrio del Castillo (Palacio Real, Iglesia de San Matías y Bastión de los Pescadores). Creo que lo único imprescindible de Budapest que no “vimos” con el tour fue el Parlamento, y digo “vimos” porque si lo vimos, pero desde el Bastión de los Pescadores, que tiene unas vistas espectaculares de la ciudad.

Maravillosa vista, y Budapest al fondo

El tour acabó en esta zona, Buda, la parte alta de la ciudad. Al pobrecito guía le dimos una miseria porque aún no habíamos cambiado euros a florines y teníamos poquísimo, creo que le dimos 2000 FHU entre las dos, que son más o menos 6 euros… Dimos un pequeño paseo por las calles del barrio en las que no habíamos estado con el tour (básicamente dos calles, porque sólo tiene tres callecillas esa zona), y también dimos un paseo por el castillo, que tiene un par de plazas abiertas al público y se puede pasar sin pagar. También vimos el cambio de guardia, pero no os lo recomiendo, eran 4 gatos, nada especial.

Luego bajamos por donde habíamos venido, el camino que hay al lado del funicular (es muy bonito, por cierto).

restaurante barrio judío

Las curiosas lámparas del curioso restaurant

Cruzamos el puente de las cadenas de nuevo y fuimos a comer al barrio judío, porque es la zona más barata de Budapest, pero, como en todo, hay que saber donde buscar…Tardamos mucho en encontrar un sitio que nos pareciera bien de precio, y al final, ya cansadas, entramos en el primero que vimos. La verdad es que el sitio era muy bonito, tenía mucho encanto, pero la comida era cara y puede que no acertáramos con los platos, no lo sé,  me encantaría recomendar el restaurante porque era muy original, pero no puedo hacerlo al 100%, os cuento y juzgáis. De primero pedimos una de las comidas más típicas del país ( y de los países de alrededor xD), el Goulash, es una sopa de carne con tomate y algo de nata restaurante barrio judío (2)al parecer, estaba riquísimo, uno para las dos. De segundo pedimos dos platos y también los compartimos. Una musaka (nada típica, un capricho de mi novia) y un Strudel de espinacas y champiñones. La musaka era rarísima, con una base

de letejas con una salsa amarga. SÍ, LENTEJAS AMARGAS, rara combinación xD, a mi no me gustó nada, tenía 2 trocitos de berenjenas, y el resto era patata. El Strudel es como un pastel. Estaba bueno, pero nada del otro mundo, un poco soso, pero la ensalada que traía de acompañamiento nos gustó mucho. Llevaba calabaza, rúcula y cosas que no sabemos identificar, pero ricas jaja.

Después seguimos paseando un poco por el barrio judío hasta que dimos con una cafetería cuqui para tomarnos un capuccino, pero tampoco os la recomiendo, cuqui pero carísima (en relación a la caquita de café). Luego fuimos a la Gran Sinagoga, que está al salir del barrio, y fuimos tranquilamente dando un paseo hasta la otra punta de la ciudad, donde habíamos pensado coger un ferry que nos llevara a dar un paseo por el Danubio. Mi preciosa novia había encontrado, no un chollo, un chollazo, que os explicaré con detalle en el siguiente post. Por el precio de un billete de metro puedes coger un barquito que recorre el Danubio de un extremo a otro. Compramos el billete en un puesto de información y turismo y allá que fuimos. Pero entre fotito aquí y allá, lo perdimos, en nuestra cara. Total, que nos montamos en el tramp, de estrangis claro, con la intención de llegar a tiempo a última parada del ferry ANTES QUE EL PROPIO FERRY. Obviamente a mitad de camino vimos que no era posible y nos bajamos. No sé de qué manera habíamos interpretado la hora a la que acababan los ferrys estos, pensábamos que era una hora más tarde y que habíamos perdido el último, ¡¡PERO NO!! Casualmente teníamos una parada a unos metros y fuimos a comprobar el horario: ¡ estábamos a tiempo !

Continuará…

Cosas curiosas, cosas baratas. Exprimir Budapest 1

Antes de nada os voy a hacer un brevísimo encuadre histórico, por mi, porque me gusta y no quiero olvidarlo jaja, y por vosotros, porque una ciudad no se conoce de verdad hasta que miras a través de su historia.

La historia de Budapest es la historia de tres ciudades: Obuda, “antigua Buda”, Buda, la ciudad alta situada a la orilla izquierda del Danubio y Pest, la ciudad baja que se encuentra en el margen derecho del río.

La ciudad más antigua es Obuda, ocupada por las tribus celtas hasta la conquista de los romanos en el siglo I a.C, quienes la denominaban  “Aquincium”, haciendo referencia a las numerosas termas de la ciudad.

En el año 896 d.C., la unión de siete tribus magiares (magyar es el gentilicio de Hungría en húngaro) derrotó a los romanos colonizando la región e instalándose en Aquincium, a la que más tarde pasaron a llamar Obuda, y edificaron dos ciudades nuevas separadas por el río, Buda y Pest.

El país se integró en Europa como país católico sobre el año 1000, con el rey Esteban I.

En 1541 el imperio otomano ocupó Buda (capital de Hungría entonces). La ocupación duró más de 140 años. Los turcos fueron derrotados por los Habsburgo y Budapest pasó a formar parte de los dominios austriacos. Intentaron múltiples sublevaciones fallidas, hasta que en 1867 se constituyó el imperio Austrohúngaro, con el que los húngaros pasaron a tener los mismos derechos que los austriacos. Años después las tres ciudades se unificaron conformando Budapest.

La II Guerra Mundial causó la mayor devastación, dejando a la ciudad parcialmente destruida. Al acabar la contienda cayó en la órbita soviética. El país se quedó aislado del occidente por “el telón de acero”.

Con la caída de la Unión Soviética en 1989, Hungría abandonó el comunismo y recuperó su libertad naciendo así la República Húngara.

Después de esta chapa ya estáis preparados para adentraros en esta preciosa ciudad (parte uno) que ¡tanto tiene que ofrecer!

1. ¿Dónde dormir?

No os puedo hablar de todos los hostales que hay en Budapest, pero sí que os puedo recomendar mucho el hostal en el que estuvimos nosotras: Guru Hostel. La localización es perfecta, en calle Andrássy, muy cerca de Oktogon, a 10 minutos del centro y la Basílica de San Esteban, 20 del puente de las cadenas (por poneros alguna que otra referencia). Tienen dos edificios (que sepamos) a su cargo, este de calle Andrássy, que es el principal, y otro en Terez Boulevard, que era donde estábamos nosotras (pero prácticamente al lado, misma distancia de todo). Era un hostal pequeñito, creo recordar que tenía 4 habitaciones, muy bien equipado, con 3 cuartos de baño y 3 duchas, un mini comedor y cocina. Muy poquitas veces nos cruzamos con gente. Compartíamos baño, pero como si fuera nuestro jaja. La habitación era enorme, teníamos una cama de matrimonio y una litera (no sé el porqué de la litera xD), muy silencioso todo, lo que agradecimos mucho para dormir agustico, y sobre todo lo valoramos a toro pasado cuando en Praga fue al contrario xD.

Nos costó 9 euros la noche. Me parece un autentico lujo. Pues eso, ahí lo lleváis 😉

2. ¿Qué comer?

La cocina húngara es infinita, pero os invitamos a probar los platos más típicos y ¡ricos!

  • Goulash. Dicen que es de lo más húngaro, pero ya os digo yo que no jaja. Si buscáis comida típica de Austria o República Checa también os aparecerá, esto es porque tienen un pasado común, y además de compartir batalla también compartieron cocina.
  • Salami o “téliszalámi”. Famoso mundialmente, muy rico, pero no deja de ser salami xD
  • Langos. Se puede comer dulce o salado. Es redondo, como una pizza, pero la masa es parecida a la masa de los churros. Nuestro paladar se deleitó más que con ninguna otra cosa con un delicioso Langos de nutella. Amazing.
LANGOS (2)

Langos salado

  • Paprikás csirke ó pollo al pimentón.
    Esto no lo probamos, pero el guía nos dijo que era muy típico, sobre todo porque llevaba paprika. Todo lo que veáis con Paprika ya es típico xD, nosotras nos compramos unas patatas fritas de paprika y así cumplimos con el pimentón.
  • Kürtöskalács.Es un dulce típico de Hungría que se caracteriza porque se hace enrollando la masa en un cilindro que se pondrá al fuego y se irá girando. Su nombre, Kürtöskalács, significa pastel de chimenea (esto he tenido que buscarlo, no tenía ni idea!). Hay de vainilla, chocolate, nueces, canela, almendras…Cuando lo pedimos sólo tenían de Cinnamon, y nos encantó (¿creíais que el nombre del blog era casualidad?jijiji). Por menos de un euro podéis encontrarlo en cualquier kiosko.

 

3. ¿Dónde comer?

DSC03020En 3 días en Budapest ya sabemos cuál es nuestro ¡restaurante preferido de Hungría! Se llama Drum Café y está en la calle Dob. El local es pequeñito pero muy acogedor, de comida típica húngara, y con un  personal super amable. Comidita en Hungrian restaurant

Como podéis ver en el Menú está genial de precio, 1390 florines equivale a unos 4’50 euros, y los platos eran contundentes, vaya que salimos con una barriguita que ni Torrente.

4. ¿Dónde salir?

Ruin Pubs, sin lugar a dudas. En el siguiente post encontraréis más detalles 🙂

Acordaos de pedir Palinka, es asqueroso jaja no os voy a mentir, pero es la bebida típica para emborracharse (porque no puede ser para otra cosa, por mucho que digan que es digestiva). Palinka es como aguardiente, y algunos pueden llegar a tener ¡más de 80 grados!

Esto es todo por hoy, esperamos que os haya gustado.¡ Mañana más y mejor!

Por supuesto este post está basado en nuestra experiencia personal, seguro que hay muchas cosas más por ahí que desconocemos! Os animamos a descubrirlas y a que nos las contéis!

Blogger day primero

¡Hola a todos! 

Sinceramente este blog empieza un poco descalzo… por una parte me encantaría poder recordar cada detalle de cada aventura que he (hemos) vivido, y por otra, además de que nuestras andanzas os resulten entretenidas, que también os sean útiles y os ayudemos a encontrar rincones recónditos, mágicos, y algún que otro chollo, ¡porque vivimos barato!

Tampoco descarto alguna que otra reflexión o desvarío, algo de música, o cualquier sugerencia que propongáis.

Con todas estas advertencias os doy mi más sincera ¡bienvenida!

Un abrazo.

Y A BAILAAAR!!